26 de agosto de 2015

Seguir adelante



A medio camino, 
decidiendo si seguir 
o dar marcha atrás, 
todos los días
busco la luz
al final del túnel.

Tal vez no deba
buscar el final
ni recordar el comienzo
sino tan solo
aprender del camino.

ホセ


Musa atrapada



Misteriosa y desconocida, atrapada entre los muros de pensamientos clásicos, día a día, la musa trataba de escapar del cautiverio que su artista le había impuesto.

Un día cualquiera, él soltó la pluma sin darse cuenta, sin una razón. Poco a poco ella sintió como se alejaba y ya no la buscaba. Cada día que pasaba, ella se desvanecía y se convertía en un débil recuerdo.

Lentamente perdía las ganas de jugar con las letras, escondía su mirada detrás de una máscara que la protegía de los números y ecuaciones que ganaban terreno en la cabeza de su artista. Desde un rincón, miraba como la razón superaba a la pasión. Como la seriedad y el orden opacaban la fantasía.

Los días pasaban y por más que ella presentaba fiera resistencia, iba perdiendo terreno inexorablemente. La lógica ganaba espacio y finalmente no le quedó otra opción que esconderse en un viejo armario donde nadie la molestaría.

Pasaron los dias, las semanas, los meses y los años. Ella sobrevivía en la esperanza que sus fantasías susurradas al oído fueran fuente de inspiración una vez más.

Un día escuchó un sonido familiar, algo que creía olvidado. El inconfundible sonido de la pluma rasgando el papel la había despertado de su letargo. 

Era un sonido desafinado, sin armonía pero en esencia había algo en esa melodía deforme que ella sentía suyo.

Se asomó con temor, con movimientos gráciles emergió del armario que había sido su guarida por mucho tiempo. 

Aún llevaba la mascara, pues no quería que nadie más la reconociera. Se escabulló entre la razón y la lógica, saltó ágil esquivando ecuaciones y conjeturas hasta llegar al oído de su artista.

Estaba nerviosa, temía no ser reconocida, sin embargo, tomó fuerza, respiró hondo y dejó fluir su aliento al oído de ese hombre.

Suavemente la pluma iniciaba una sinfonía sobre el papel, con total armonía de movimientos inspirados por aquella musa que era liberada de su encierro y renacía en gloria y majestad.

ホセ



Fotografía crédito de mi amigo Jorge Mariscal. 

www.facebook.com/mariscaldefotos




23 de agosto de 2015

Entre líneas




Entre letras dibujo
tus curvas en mis versos,
plasmando tu cintura
entre comas y puntos.

Tu piel convertida
en armoniosas rimas,
deleita mis ojos
mientras escribo.

Palabras entrelazadas
cual cabellos trenzados
coronan estas líneas
entre las cuales vives.

ホセ


20 de agosto de 2015

La chica de los globos.


Era una noche como cualquiera, en realidad no tan cualquiera, pues su día había sido de esos para olvidar. Malas noticias en el trabajo, poco tiempo para almorzar y para rematar el día, un accidente de tránsito. De aquellos días para olvidar.

Ya se aprontaba a dormir, cuando sintió la imperiosa necesidad de acercarse a la ventana y mirar hacia la calle. Vivía en el tercer piso de un edificio del casco viejo de la ciudad. Era cerca de la medianoche, no muchos autos había a esa hora y solo algunos transeúntes aún recorrían el lugar.

La noche estaba tibia, cosa rara para aquel día de invierno, sin embargo abrió la ventana y permitió que la tibia y suave brisa acariciara su cara. Cerró los ojos y se dejó llevar por esa agradable sensación.

Un ruido le sacó de su trance. Miró hacia el interior de su habitación y vio una serie de luces de colores que invadían el espacio.  Colores alegres que no podía explicar de donde venían, ya jugaban sobre las murallas, las cortinas y los muebles de la habitación.

Con una mezcla entre alegría y miedo, se paró en medio de la habitación para observar en detalle el espectáculo que se presentaba ante sus ojos. Se debatía entre disfrutar el momento y tratar de averiguar que estaba pasando.

Mientras miraba a su alrededor, se percató que una chica estaba sentada en el sillón de su habitación. ¿Como había entrado? No lo entendía, pues estaba consciente de haber cerrado con llave las puertas de su departamento.

No te asustes, le dijo la chica, no soy ladrona ni asesina. Mil ideas volaban por su mente en ese momento, desde quién era hasta cómo deshacerse de ella.

¿Que buscas aquí? le preguntó. Estoy aquí para regalarte algo, le contestó ella con una sonrisa.

Quedó confundido, no sabía que contestar ni que hacer. Relájate le dijo ella, quiero regalarte una sonrisa. Una sonrisa especial, que no olvidarás, que nunca te dejará. Una sonrisa que te hará ver las cosas de otro color y te permitirá ver aquello que los otros no ven. Úsala cuantas veces quieras, pues esta sonrisa no se gasta, simplemente se hace más potente cada vez que la usas.

Él seguía sin entender las palabras de esta joven desconocida. Ella le miraba con ternura y le sonreía, al tiempo que le decía, "la felicidad es como un manojo de globos, si se te escapan sentirás que has perdido algo, sin embargo el mundo esta lleno de globos, incluso en los rincones menos esperados".

Se quedó pensando en aquella frase y le quiso preguntar que significaba, sin embargo, cuando buscó a su interlocutora, ésta había desaparecido junto con las luces que llenaban la habitación.

¿Había soñado? No estaba seguro, tal vez sí. 

Abrió la ventana para dejar entrar el aire frío de invierno a su habitación y sacudirse de aquel extraño sueño. Ya era tarde y debía dormir, pues un largo día de trabajo le esperaba.

Ya más repuesto y calmado, fue a cerrar la ventana.  Mientras lo hacía, vio a una mujer joven que se alejaba con un manojo de globos de brillantes colores en su mano y los soltaba uno a uno. En ese momento y como por arte de magia, una sonrisa se dibujaba en sus labios.

ホセ










14 de agosto de 2015

Me Presento


Ingeniero de profesión,

enamorado de mi mujer,
poeta por afición 
y amante de las sirenas.

Trabajador de los números,
disfrutador de las letras,
viajero incansable
de los mares y los sueños.

Amarrado a la tecnología,
adorador de la pluma y el papel,
entre mundos me divido 
y una parte vive aquí.

En las letras me refugio
disfrutando de su compañía
les invito a leerme,
por mis locuras me conoceréis.


ホセ

Imagen credito de Verónica, la mujer que me acompaña en todas mis locuras y corduras.